Del mismo modo que una hebra se une a otra para formar un tejido, Internet nos conecta con el mundo de manera inmediata con solo hacer clic. Ser parte de esta red virtual, donde existen infinitas posibilidades, es algo que ya tenemos asumido y realizamos de manera automática.


Sin embargo, hubo un tiempo donde este mundo virtual, que actualmente nos es tan familiar, tan siquiera existía. Hoy, en el Día Internacional de Internet, recordamos a tres mujeres sin las cuales no podrías estar leyendo estas líneas.

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Ada Lovelace: Precursora de la programación informática

Ada Lovelace, nacida en Londres en 1815, será recordada como la precursora de la programación en la informática. Hija del afamado poeta Lord Byron, desde temprana edad mostró un creciente interés por los números y la ciencia.

Al poco de cumplir la mayoría de edad, conoció al prestigioso matemático Charles Babbage, quien asombrado por el talento de la joven, le ofreció colaborar en el diseño de la primera calculadora automática; Ada aceptó encantada.

Este proyecto la llevó a convertirse en la inventora de una notación para describir algoritmos. Así, Lovelace creó el primer lenguaje de la programación. Sin embargo, semejante logro solo pudo presentarlo con sus iniciales: ser mujer e inventora era, en aquel tiempo, motivo de censura.

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Hedy Lamarr: Inventora en Hollywood

Corría el año 1914, en Austria, cuando Hedy Lamarr llegó al mundo. Nadie sabía que, años después, se convertiría en una de las actrices más hermosas y trascendentales del Hollywood clásico. Sin embargo, Lamarr no solo destacó por su belleza sino también por ser una gran inventora.

Lamarr era mucho más que una cara bonita y su ingenio la llevó a desarrollar la teoría del espectro ensanchado: el precursor del Wifi. Una verdadera innovación que propició la creación de Internet.

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Grace Murray Hopper: una revolución para las computadoras

Otra de las mujeres que dejó huella en el mundo tecnológico fue Grace Murray Hopper. Nació en Nueva York, en 1906, y por su ingenio y audacia, recibió el apodo de Amazing Grace. Esas mismas cualidades la llevaron a convertirse en una matemática de renombre que formó parte de la Armada de los Estados Unidos.

En una época donde la mujer era vista únicamente como ama de casa, Hopper logró vencer los prejuicios y llegó a desarrollar el lenguaje de programación COBOL: un sistema clave para el desarrollo de la computación tal como hoy la conocemos.

Mujeres fuertes e inteligentes que rompieron esquemas; sin ellas Internet no existiría tal y como lo conocemos actualmente.  Por eso hoy desde WON&NOW las hemos querido recordar, ya que personifican valores esenciales para nuestra firma: ser audaces,  arriesgadas  y valientes.