Historia de la minifalda Además de no saber el origen del nombre de la minifalda, hay muchos más datos de esta tendencia que se nos escapan. Hoy te transportamos a poco después de que finalizara la segunda guerra mundial para que descubras el origen de una de las prendas de ropa que predomina cada temporada en tu armario.

A la minifalda no se le atribuyó este nombre por ser ‘mini’ y más corta de lo normal. La diseñadora británica que la creó, Mary Quant, le puso el nombre de su coche favorito: el Mini. Según ella, desde optimismo hasta juventud y exuberancia, ambos tenían mucho en común. Lo que hizo Quant, y rápidamente la siguieron otros diseñadores importantes de la época, fue subir un par de centímetros los bajos de las faltas que entonces se llevaban por las rodillas. Hubo bastante debate sobre quién fue quien en realidad inventó la minifalda, ya que la prenda creó un boom en el mundo de la moda en un período de tiempo muy corto.

                                                

 

Antes de los sesenta, las chicas jóvenes vestían como sus madres y no se distinguía en las adolescentes un estilo joven e informal. A partir de esa década y con la aparición de la minifalda, las jóvenes ganaron protagonismo y carácter y todo giraba en torno a destapar a la mujer dependiente y reprimida que la post-guerra había dejado. La minifalda caracterizaba la inocencia y a la vez la actitud juguetona de la adolescente con ganas de ser ella misma.

Las mujeres optaban por combinar esta prenda tan popular con sandalias planas o botas altas hasta las rodillas. No faltaban las medias de colores brillantes y llamativas que se pusieron de moda con el auge del rock ‘n’ roll y que contrastaban con los tonos marrones y grises que vestían a la sociedad de antes y con su pensamiento y valores tan conservativos.

Poco después del debut de esta icónica pieza de ropa, la petición de sacar una minifalda aún más corta que la que se llevaba empezó a surgir. La modelo británica por excelencia, Twiggy, se convirtió en la imagen del movimiento y se alejó de los aires elegantes y monótonos que definían a las modelos de entonces. Aunque gracias a ella la popularidad de la minifalda duró tiempo, esta tendencia fue superada por el descubrimiento de las faldas anchas y en volantes de la época Hippie que llegaban hasta el ombligo.

                                                      

                                              

La minifalda solo hizo que incrementar el movimiento de liberación sexual de la sociedad femenina que había empezado con la invención de la pastilla anticonceptiva. Además de un momento histórico, fue una herramienta que permitió romper las reglas y retar a la cultura de los cincuenta.

(Imágenes recuperadas de: Getty Images)