El minimalismo tiene cada vez una mayor relevancia en diversos ámbitos de nuestra vida, y la moda no es una excepción. Con looks basados en prendas atemporales y de cuidada confección, esta tendencia nos habla de recuperar la sencillez, a favor de una belleza serena y natural.

El cuidado de los detalles y la combinación de no más de tres colores son las principales premisas del estilo minimalista. Esto mismo hace que resulte perfecto para aplicarlo en nuestros outfits sin demasiada complicación.

A continuación,  te mostramos tres formas de lucir este estilo que tanto nos gusta.

Binomio de tonos

Los colores neutros no pueden faltar en nuestro armario si queremos lucir un estilo minimalista. Especialmente, el blanco, negro y azul marino; en total look o combinados en pareja son la esencia de esta tendencia. Sobrios y elegantes, en pantalones, blusas o faldas, estos colores destacan por su versatilidad.  

 Colores vibrantes como protagonistas

El minimalismo no tiene por qué ser siempre sinónimo de sobriedad. Una prenda de colores vibrantes también puede ser la protagonista absoluta de un estilismo minimalista.

En estos casos, se recomienda combinarla con tonos neutro para que el resultado no caiga en el exceso. Además de intentar evitar los estampados o complementos  llamativos.

Encaje como protagonista

El estilo minimalista se puede lucir tanto de día como de noche; y el encaje puede ser nuestro aliado perfecto para las ocasiones especiales en las que no queremos renunciar al “menos es más”. Este delicado tejido dota de elegancia y feminidad a nuestros looks y combinado adecuadamente, puede darnos un toque romántico sin renunciar a la sencillez.

El minimalismo nos invita a recuperar lo esencial a través de piezas cuidadas y de máxima calidad. La clave está en no excederse en las combinaciones de prendas y colores, con el fin de crear un look limpio, cómodo y sofisticado.