Es bien sabido que hay ciertos colores que no pueden faltar en nuestro fondo de armario. Dos de ellos, los que más usamos y resultan casi imprescindibles, son el negro y el blanco. Sin embargo, existe otro color que ha ido ganando terreno y cada vez se encuentra más presente. Hablamos del camel, un color que ya es nuestro must preferido. ¿Por qué será?

Porque el camel ha ido conquistando poco a poco nuestros corazones (y armarios) gracias a su elegancia, sutileza y versatilidad, ya sea como el protagonista en prendas de ropa o como el color elegido para esos detalles que marcan la diferencia. Es uno de los pocos colores que consigue deslumbrar con la misma fuerza en un look de día o de noche. El otoño, con sus colores claros y su aire melancólico, es la estación perfecta para utilizarlo. Sin embargo, ya ha empezado a usarse en cualquier momento del año. Esto no hace más que reforzar su capacidad de reinventarse en cada temporada con colecciones que confían en él y lo lucen como se merece.

Ya sabemos cómo llevarlo, con qué combinarlo y cómo hacerlo protagonista (un total look es perfecto). Lo que quizás no sepas es que, a pesar de entrar en el diccionario oficial de colores en 1955, el término “camel” llevaba ya muchos años; se empezó a usar en 1916. El famoso camel coat fue la primera prenda donde se hizo presente y famosas figuras del cine, como Cary Grant, Greta Garbo o Marlon Brando, se convirtieron en íconos de moda al lucirlo en la gran pantalla, al más puro estilo Hollywoodiense. En 2006 PANTONE hizo su “Sand Dollar 13-1106” color del año, lo que abrió paso a los diseños más sutiles y originales con este tono.

En WOM&NOW apostamos por el camel en prendas que ofrecen elegancia y resaltan esa fuerza de la mujer cosmopolita: como detalle en los pantalones legging o como protagonista de faldas, vestidos y jerseys. Además su capacidad de combinación con colores neutros como el gris, el blanco y el negro, da como resultado items de estilo vintage a la par que actual.